”Octocrimp” , por Jorge Gracia Sancho.
Siempre he observado mucho las manos. No es una “desviación”, que yo sepa o crea. Quién sabe. Es habitual que asocie, que busque, que imagine el grado de artesano de alguien a través de una lectura distante y perfectamente amateur de sus manos. Ayer lo hacía, por ejemplo, con las de Steve Gibson mientras echábamos un vino en San Pablo. Sus dedos que sostenían delicadamente una copa de somontano, un poco más tarde iban a tomar un lapicero para dibujar en su estudio de las Armas, y horas después darían luz a otra escultura fruto de la unión de su ingenio y la nada. Como poco es inquietante.
La Magdalena nos dio oportunidad de conocer otras manos; las de nuestro amigo Jorge Gracia Sancho. En dos ocasiones Jorge expuso figuras de origami en las paredes de nuestro pequeño antro. Las manos de Jorge pliegan.
Arquitecto técnico de profesión, empezó de muy pequeño desarrollando un talento innato para confeccionar objetos, figuras y formas a través de papel e ingentes cantidades de doblados. Su cabeza es capaz de procesar algo inverosímil que a la vez sus manos pueden realizar.
Jorge es un artesano autodidacta en una disciplina que me fascina. Además, lejos de realizar los modelos parametrizados en los libros, imagina nuevos y los construye. Sus lámparas, sus máscaras, denotan una sensibilidad artística que no deja lugar a dudas acerca de un talento soberbio. Jorge es un muy buen tipo. Jorge siempre está. Detrás de esa sonrisa sincera se esconde una humildad apasionante que viaja de la mano de una capacidad innata para la papiroflexia.
Hoy toca, recomendar, homenajear, sugerir y agradecer el trabajo de nuestro amigo Jorge Gracia Sancho.
Podeis ver su trabajo aqui.



