“Ci vediamo presto”. Porta del Qué.

Que te venga a visitar un amigo es un arma de doble filo. En el fondo de los fondos es una putada, porque el mal sabor de boca de la despedida tarda en irse. Cuesta demasiado tiempo que se vaya la amargura del despido y ocupe su lugar la dulzura del recuerdo.

Estos últimos días hemos tenido el gusto de la visita de nuestro gran amigo Tommaso Danti.

Quiero recodar ahora, para hacer más llevadero este trago de “hasta luego”, el día que todo esto empezó. Estábamos en la barra del Isabelo; Ale, Tom y yo.Nos habíamos dado cita allí decididos a iniciar algo en conjunto, a buscar un espacio donde poder liberar las mentes y dar rienda suelta a  nuestras inquietudes. Tiempo atrás nos conocimos los tres en el mismo estudio de arquitectura, en el que ellos aún seguían y del que yo me había despedido para incorporarme a otra empresa. Todos nos echábamos de menos, queríamos volver a vernos, volver a hablar, a reírnos, a beber, dibujar, imaginar,…a soñar.

En el mostrador del bar estaban las clásicas cazuelas de caracoles, oreja, morro, anchoas y longaniza. Pero también el “Qué” del día. La portada fue reveladora. Nos movimos a la mesa a por el obligado txuletón con el nombre (“Mad.e.in”); salimos cenados y con la clara intención de buscar un local. Una semana o diez días más tarde cerrábamos el trato y abríamos estudio en la Magdalena.

Tom entró ayer por la puerta del estudio de las Armas  y parecía que nunca se había vuelto a Firenze. Se sentó tomó lápiz y papel, y empezó a rayar con esas manos temblorosas que tanto añoramos. Después de un rato, nos sentamos a su lado. Esos momentos del proyecto, de cualquier proyecto, son por los que vale la pena mi trabajo. Esa lluvia de ideas, de garabatos donde desde mentes diferentes se articula una idea común. Te echaremos en falta Tom. Decidas lo que decidas te encuentres dónde te encuentres, tu sitio, “nuestro tu sitio”, estará donde estemos.

J.

Diego y Violeta, Lisboa 2011.

El pase de Estefanía por Spectrum tuvo aspectos colaterales importantísimos. El lugar más alto en podio de los beneficios casuales lo ocupa haber podido conocer a Tres Pájaros de Un Tiro. Para ese entonces los tres pájaros aún no habían arrancado el vuelo. Diego Ferrer, Violeta Ariño y Juan Tamarit eran  ,“simplemente”, amigos.  Como no hay mal que por bien no venga, acierta de nuevo el refranero, me permito advertir en lo más alto  de su podio particular la consolidación en forma de trío, en un proyecto profesional fantástico que hoy, felizmente, vemos consolidado.

Violeta es el nexo que une A54insitu y TresPájarosDeUnTiro. Ella nos abrió las puertas de los mercadillos, del gusto por los 35mm y por las polaroids, por las lomos. Una “melómana” del click analógico, una de esas personas a las que paran en las aduanas por ir con media docena de cámaras, una fotógrafa  con un gusto por la escena y la técnica exquisitos.  Violeta hizo buenas migas con Fani y allí empezó todo.

Recuerdo el día que conocí a Diego. Tocaba Himura en el centro cívico universidad. Luego vino la exposición “los cuatro elementos” en el O2 de Sabiñánigo. Qué decir de esos primeros palmeros en el Arena Rock desgallitándonos con Sweet Child o’ Mine. Pero  en realidad empezamos a conocernos trabajando. Codo a codo nos marcamos las paredes móviles para el estudio de Anarkia Digital (dónde Violeta y Fani foteaban). Esas paredes en el fondo nos dieron mucho más, que nosotros a ellas.

Juan, sesión en el Azul 2010.

Juan apareció en escena más tarde, no sabría decir muy bien cuando ni como. Sí tengo claro cuando empecé a admirarle: fue en la presentación oficial de Tres Pájaros en el Azul al verle  por primera vez, pero la baba se me cayó el día que asistimos a la grabación de la demo “al rebelarse” de los Darmage.

Hoy podéis degustar su nueva web. Fotografía, Diseño y Sonido. Suena, como poco, apetecible pero si profundizáis en su trabajo, si hurgáis en la web no quedaréis indiferentes. Particularmente tengo debilidad por esta gente, porque son amigos sí, pero también porque son jodidamente buenos. Buenos en lo que hacen y buenos en cómo lo hacen.

De un tiempo para aquí he oído en varias ocasiones: “no se puede trabajar con amigos”. Tantas veces como lo he escuchado, he pensado “va a ser que te equivocas”. Con estos tres puedo afirmar lo contrario que los ponentes, me sobran los motivos.

Hoy estrenan página renovada. Pasen y disfruten: www.trespajarosdeuntiro.com

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