
javier ibarra a.k.a. kase-o
Ha sido toda una experiencia.
Ha sido bonito todo. Ojalá repitamos.

javier ibarra a.k.a. kase-o
Gracias de nuevo a todXs: Javier, Muna, Desi, Monte, Fani, Espacio Anónimo, A54insitu.
J.

javier ibarra a.k.a. kase-o
Ha sido toda una experiencia.
Ha sido bonito todo. Ojalá repitamos.

javier ibarra a.k.a. kase-o
Gracias de nuevo a todXs: Javier, Muna, Desi, Monte, Fani, Espacio Anónimo, A54insitu.
J.
Nuestra historia con Mario (Giacomelli) empieza el día 15 de agosto del 2010.
Llegamos a Senigallia (Ancona, Italia) en coche desde Valls (Tarragona), después de hacer parada téncia/escala/noche en la zona de Emilia Romagna.
Senigallia es la ciudad natal del fotógrafo que nos ocupa hoy, y también lo es de mi amigo y socio el arquitecto Alessandro Degli Emili. Siempre había oído hablarle de Mario con pasión y admiración. En cualquier caso nunca me sonó su posicionamiento, al respecto de la valía del artista, a ese amor patrio, a la emoción que nos embarga a “los exiliados” cuando hablamos de nuestra tierra, nuestras costrumbres, o nuestros pasianos célebres. No me sonó parcial nunca su discurso pues Alessandro, un tipo leído, un arquitecto artesano, de cabeza dura como buen italiano no es de esos, es un tipo objetivo; de sangre caliente, pero objetivo.
La estancia en su casa de Senigallia fue inolvidable. Acogidos como en la propia, gozamos del mar, de su “ferragosto”, degustamos platos exquisitos en familia, ese fantástico Amaro Pescatore, un vino casero inacabable, e incluso una “acqua vite” ex-proceso. Excelente.
El día 16, cumplía yo 34 años. Mi regalo por parte de Ale fue un monográfico de Mario Giacomelli. Igual habré revisado el libreto más de 50 veces, y cada vez descubres algo escondido, entre las apasionadas lecturas que uno puede volcar sobre la soberbia manera de mirar del amigo “Giaco”.
Un fotógrafo de talento incontestable que por proximidad hemos hecho muy nuestro, y que era, tras la experiencia con Lartigue, parada obligada en nuestro afán de conocimiento y pública admiración (a través de estas nuestras interpretaciones) de estos maestros universales.
COVER por Estefanía Abad, fotógrafa
Mario Giacomelli
Estefanía, escoge la serie Paseaggi, singular representación que Mario Giacomelli hace de la colina senigalliesa, a vista de pájaro, convirtiendo los campos en texturas y las fotografías en lienzos, casi más propios de un pintor que de un fotógrafo. Estefanía traduce la interpretación el neo-realismo que M.G. hacía en los ’50 en una fotografía de producto, una fotografía realizada a una col lombarda en una mesa de bodegones, el campo, las lineas, la vista de pájaro…
Cover 1. Estefanía Abad
COVER por Jordi Ulldemolins, Arquitecto.
Mario Giacomelli
Cover 2. Jordi Ulldemolins – “Cenizas”.
Por mi parte, decido enfocar mi trabajo en buscar esos contrastes rabiosos y forzar un severo contraluz; emular esa deliberada imprecisión y ese quemado característico. También la manera que Giacomelli tiene de dibujar las emociones y de poner en jaque la vida misma “por qué la naturaleza vuelve siempre a la vida y el hombre no” me entusiasma. Decido utilizar la misma naturaleza a modo de ceniza esparcida al viento, para aglutinar en un disparo mi particular homenaje a tan vasto genio.
J.