
SINOPSIS
1 .Ocupación de un espacio público o privado con una arquitectura sostenible, modulada, prefabricada y de bajo coste para dar ubicación a una actividad comercial.
2 .La construcción de dicha arquitectura, en sí misma, es parte esencial del proyecto: un “evento”.
OBJETO DEL PROYECTO
La explotación de los canales habituales de cualquier construcción en pro del objeto final de la misma: LA ACTIVIDAD. Suelo + Arquitectura + Proceso Constructivo + Contratas + Actividad interactúan de inicio a fin para lograr, que el proceso habitual sea todo menos eso, convirtiéndose en el motor publicitario en beneficio directo e indirecto tanto de los intervinientes en la obra, como de la actividad final. Todo ello con unos tiempos de ejecución milimétricamente estudiados para ser mediatizables.
Cualquier arquitectura, destinada o no a la “pública concurrencia”, se empieza, se acaba, y en ocasiones, después se publicita. Esto hace del proceso constructivo algo desvinculado por completo del objetivo de la arquitectura. Proponemos que ese, sea parte del proceso y del objeto, con el claro objetivo de generar desde cero el mercado de explotación del espacio a construir.
QUÉ ES?
A partir de la acumulación en vertical (uno sobre otro) de contenedores de mercancías obtenemos una construcción en altura. La particularidad de utilizar envolventes (contenedores) autónomas, nos permitiría el trabajo en taller, previo a la ocupación del emplazamiento, con vistas a reducir los tiempos de ejecución y por consiguiente el rendimiento económico del proyecto. La disposición/aprovechamiento en planta de los contenedores, hace que se genere un diálogo entre espacios interiores y exteriores óptimo para la actividad propuesta, pero también da que pensar en la flexibilidad de la misma.
Una arquitectura “efímera”.
Con un impacto sobre el terreno mínimo, se nos antoja la posibilidad de una actividad itinerante, en función de la propiedad del suelo, o la caducidad de la explotación en relación a su implantación. Una vía de activar sectores, generar trabajo, y como no, de hacer ciudad: es un proyecto urbano. Una arquitectura con un programa de necesidades flexible: un día la instalación puede ser un restaurante en el solar A, para convertirse al día siguiente en una sala expositiva en la Plaza B. El negocio de la restauración es uno de los principales atractivos de Zaragoza, así como uno de los motores económicos del país. Pensamos que podría ser esa la actividad final del proyecto, pero perfectamente podría ser otra.
En cualquier caso en el particular del “restaurante”, imaginamos un conjunto volcado a la calle, pero desde la privacidad de cada uno de los cubículos. Un contacto “directo” con el peatón desde una atalaya por unos momentos propia. Así mismo la singularidad de la “celda”, se podría convertir en lo opuesto en la cubierta con la utilización del espacio más elevado como lugar de reunión, de fiesta: un espacio abierto hacia el cielo.
La privacidad de los contenedores de veladores personales, se convierten en pequeños escenarios a la calle. Imaginamos uno de ellos ocupado por una banda de jazz. Esta podría ser un hilo musical accionable o no en cada cubículo a voluntad del usuario.
DÓNDE ?
El suelo, el “emplazamiento” dónde se ubicara la actividad es vital.
Entendemos que una de las ventajas del proyecto es la posibilidad de articular fórmulas para no actuar en suelo propio. Se pueden investigar canales de explotación de suelos inactivos; un camino abierto por actividades encomiables y de conocido éxito como la de Esto no es un Solar, pero con una diferencia: el rendimiento económico en la ocupación.
Importante advertir que la tipología arquitectónica de la propuesta, comulga con tres hipótesis con respecto al emplazamiento: utilización temporal del suelo, caducidad de la actividad, voluntad del inversor de un proyecto itinerante. No contemplamos necesaria la adquisición de suelo para llevar a cabo el proyecto, este hecho hace que aparezcan en escena muchas opciones de futuro a cada actividad.
CÓMO?
El proceso constructivo es parte indivisible de la idea. La mediatización del mismo conduce al conocimiento público a través de canales de comunicación. Este conocimiento en tiempo real (*) del fin, de los procesos, de los gremios implicados en la construcción, en un “timming” de ejecución controlado genera:
-publicidad directa para los mismos; esto es: voluntad de implicación en el proyecto.
-cartera de posibles clientes/usuarios de la actividad final.
(*)Imaginamos, a parte de las vías habituales que pueden hacer noticiable el evento (TV y periódicos), la creación de un canal de seguimiento on-line del proceso constructivo en taller e “in-situ”, dónde poder anclar patrocinadores, colaboradores y gremios.
PARA QUIÉN?
Para la ciudad, y para los ciudadanos.
La ciudad aparece como recurso y como destinatario. Y lo hace si miramos el proyecto desde un prisma tanto comercial como urbano. Solares en desuso, espacios públicos como plazas o aparcamientos, pueden albergarlo.
El carácter modulable y poco incisivo en el suelo, permite actuar en solares con dificultad para ser construidos de manera tradicional, tanto por dificultades de accesibilidad como por contener restos arqueológicos.
Para el soñador que tiene los pies en la tierra.
Creemos fervientemente en el potencial del proyecto. La poética del discurso que planteamos se mezcla a partes iguales con la intuición de un buen fin comercial o de utilización, en dependencia del carácter privado o público de la actividad que alberguen esos contenedores de imaginación.
Zaragoza, 14 de Septiembre de 2011.
El Equipo de A54insitu.